En el mundo de los negocios cada vez se piden más competencias. A tal punto que la mayor parte de los departamentos de Recursos Humanos de las empresas aplican políticas para la "gestión por competencias". Nada más y nada menos que la administración de los conocimientos, las habilidades y los comportamientos de los empleados. Claro está que esto contribuye a alcanzar un mayor grado de productividad en la medida que se formen los equipos. Sin embargo, poco y nada se habla de las empresas competentes, advierte Sergio González Cid, director de Gente y Empresas, Consultoría en Capital Humano (www.genteyempresas.com).

González Cid recuerda que algunos autores caracterizaban a los empleados en cuatro niveles de contribución al negocio: "nerds, engranajes, contribuyentes y héroes". También que es muy difundida la idea de que hay empresas que se especializan en contratar héroes pero que, luego, la cultura organizacional de esas empresas, pacientemente se encargaba de transformarlos en nerds, un obsesivo del estudio que se aisla. "Y eso es totalmente cierto; para bien o para mal, una cultura genera sus efectos y es la causa principal de sus resultados", dice el experto a LA GACETA. En consecuencia, el torrente sanguíneo por donde circula la cultura de una organización es a través del comportamiento de sus líderes. "Si el líder sostiene compromisos, promueve la cultura de la responsabilidad; si acepta sus errores, sostiene la cultura del aprendizaje; si desarrolla una relación constructiva con sus pares, fomenta la cultura del trabajo en equipo", enumera.

Esa es una forma de "testear" la cultura y los valores; sólo cuando la realidad es el espejo de la predica. "Valores y Liderazgo son una pareja formidable, y suelen gestar empresas competentes", indica González Cid.

Una empresa competente es aquella que logra integrar los conocimientos, habilidades y comportamientos de la gente hacia objetivos comunes. Y fundamentalmente es aquella que tiene la capacidad de atraer y sostener un vínculo duradero y placentero con las personas comprometidas y talentosas, explica el especialista.

Las empresas "son competentes" cuando:

Definen valores y los incorporan a los sistemas de gestión.

Generan redes de confianza y comunicación abierta.

Aprecian la diversidad.

Definen Políticas inequívocas y las comunican.

Generan las mejores condiciones posibles de empleabilidad y carrera.

Afianzar una cultura de equipo, de mejora continua y; desarrollar las competencias de liderazgo son ingredientes vitales para robustecer las empresas. Pero también es necesario comprender que las personas son el activo de la Empresa; nada ocurre sin ellas, afirma González Cid.